Iglesia de San esteban en Moradillo de Sedano

Moradillo de Sedano se esconde en uno de los recovecos del profundo valle excavado por el río Moradillo en la Paramera circundante. El pueblo está presidido por la iglesia románica de San Esteban, considerada uno de los tesoros del románico burgalés, tanto por la neta definición arquitectónica de su fábrica como por la exquisita decoración escultórica que la adorna.

Fue edificada en el último tercio del siglo XII, y su elemento más destacado es la magnífica portada, uno de los conjuntos escultóricos más sobresalientes del tardorrománico burgalés y castellano. El taller escultórico de Moradillo participó de los caracteres artísticos que definieron la plástica en el norte peninsular a finales del siglo XII, basados en el realismo, el naturalismo y el virtuosismo, que también definieron al denominado “segundo taller” de Santo Domingo de Silos. Protegida por un pórtico, consta de un tímpano, tres arquivoltas y un grupo escultórico a cada lado, todo ello rematado con una chambrana de puntas de diamante. La composición está presidida por la imponente figura de la Maiestas Domini inscrita en una mandorla mística. Cristo aparece entronizado en actitud serena, rodeado de las representaciones del Tetramorfos. En cuanto a la decoración de las arquivoltas, en la primera se encuentran esculpidos los veinticuatro Ancianos del Apocalipsis en variadas actitudes, muchos de ellos tañendo instrumentos musicales. En la segunda, se desarrolla un incompleto y desordenado ciclo de la infancia de Cristo, con escenas de la Matanza de los Inocentes mezcladas con representaciones iconográficas de la Anunciación, la Visitación y la Huida a Egipto. El conjunto se remata con una cuidada decoración de hojas de acanto que cubren la tercera arquivolta. A ambos lados aparecen dos relieves flanqueando la portada, en los cuales se expresa la derrota del mal por dos ángeles, que clavan sus lanzas en dos seres con cuerpos humanos y rostros maléficos. Todo el conjunto descansa sobre ocho capiteles decorados con un variado programa iconográfico, que incluye escenas bíblicas, animales fantásticos y reales sobre fondo vegetal y un jinete combatiendo.

Exteriormente este templo destaca por la solidez y calidad del aparejo, con una serie de arquerías que animan y adelgazan las superficies. Presenta una sola nave de tres tramos cubierta en el interior con bóveda de cañón reforzada con arcos fajones doblados. Su primitiva cabecera fue sustituida por la actual, obra renacentista del siglo XVI, con amplio presbiterio y capilla poligonal cubierta con bóveda avenerada. La torre tan sólo conserva la parte inferior original, puesto que el actual cuerpo de campanas es moderno, quizá coetáneo a la reforma de la cabecera.

(www.turismoburgos.org)